Diseñando vacunas más eficientes

Un equipo del MIT ha encontrado información que puede ser usada para la creación de vacunas que contrarresten el efecto conocido como deriva antigénica, en la que pequeñas mutaciones en el material genético hacen que los virus cambien sus antígenos y se vuelvan irreconocibles al sistema inmune. El reporte de su trabajo se encuentra en el boletín del MIT y también en una publicación en la prestigiosa revista Nature.

A-H1N1

Virus de la influenza

Cuando nuestro cuerpo se vacuna para combatir alguna enfermedad, como puede ser la influenza estacional, lo que estamos haciendo es transmitirle información a nuestro sistema inmune para que pueda reconocer la nueva enfermedad contra la cual nos estamos vacunando sin sufrir la enfermedad con todas sus consecuencias.

Al mejorar sus capacidades de respuesta contra un virus, el sistema inmune ejerce una presión evolutiva sobre él. La deriva antigénica, que le permite que su descendencia escape al sistema inmune, puede verse como una respuesta a esta presión.

Lo que las vacunas contra la influenza estacional hacen es estimular la producción de anticuerpos que reconocen una sección de la hemaglutinina, conocido como el sitio antigénico. En un reporte del 2009 el mismo equipo de Sasisekharan encontró que cuando un virus presenta anticuerpos novedosos constituye una cepa ligeramente diferente, para la cual la población no está vacunada.

El equipo del MIT/NIAID (Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas por sus siglas en inglés) dirigido por el investigador Ram Sasisekharan analizó la red de aminoácidos que conforman la proteína viral hemaglutinina (HA) e identificó qué virus podrían ser más susceptibles de sufrir una mutación que incremente la infecciosidad del virus.

Alguna de esas nuevas cepas se unen más fuertemente a los receptores de las células en el tracto respiratorio, ocasionando que estos virus sean más infecciosos. Este es un aspecto que intrigó a los investigadores, quienes se dieron a la tarea de resolver el misterio.

Sasisekharan y sus colaboradores hicieron un análisis de la red de aminoácidos de la proteína HA. Los resultados revelaron qué tan fuertemente están ligados en la proteína. Después se fijaron en la región antigénica y notaron que mientras más fuertemente ligados estuvieran en la región de ligadura-receptor, más probable era que esta afinidad cambiara con alguna mutación. Los aminoácidos debilmente ligados no alteraban la ligadura de los receptores como resultado de diversas mutaciones.

Esta información es particularmente importante a la hora de diseñar las vacunas contra la influenza estacional y evitar de manera eficiente la infecciosidad de los virus de temporada. El trabajo fue publicado el 19 de Diciembre del 2011 en el journal Scientific Reports, una revista de acceso libre publicada por Nature.


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