A la caza de un nuevo virus

Bats MERS CoV

El nuevo coronavirus (MERS-CoV) ha sido responsable de 45 muertes y la cifra sigue aumentando. Sin embargo, la pregunta persiste: ¿Dónde se originó este virus? Una villa en ruinas abandonada hace cientos de años en Arabia Saudita, parece dar una pista.

Cuando aparece una enfermedad, una de las primeras preguntas que los investigadores deben responder es dónde se encuentra alojado el virus naturalmente. Conocer cómo se transmite el virus permite establecer medidas para evitar la infección. Hasta ahora, los murciélagos son el principal sospechoso, puesto que son reservorios naturales del SARS y de diversos virus que infectan humanos, incluidos el virus del Ébola, el de Nipah, el virus de Hendra, el de la rabia, Marburg y diversos coronavirus (CoV).

Se conocen más de 1200 especies de murciélagos, 30 de las cuales se encuentran en Arabia Saudita. ¿Cómo saber si alguna de estas especies son portadores naturales del virus? Es aquí cuando las labores propias de un detective aparecen.

En octubre del 2012, un equipo conformado por el Ministerio de Salud Saudí, la Universidad de Columbia y la EcoHealth Alliance, iniciaron la búsqueda del murciélago que pudiera portar el MERS-CoV. Acudieron a la periferia de las aldeas saudís donde habían surgido los primeros casos, y mostraron fotos de diversos murciélagos a sus habitantes. Un poblador los llevó a una villa en ruinas, abandonada hace cientos de años. Allí, en la oscuridad de un amplio cuarto, se encontró una población de aproximadamente 500 murciélagos.

Enfundados en overoles de manga larga para protegerse de cualquier mordedura, gorros, guantes y respiradores artificiales provistos de filtros especiales, los epidemiólogos tomaron muestras de saliva y sangre de cientos de los murciélagos que descansaban plácidamente en las ruinas de la villa. Las muestras se guardaron cuidadosamente y fueron procesadas posteriormente. De este muestreo, ningún murciélago resultó positivo para el MERS-CoV.

“No hemos recuperado el MERS-CoV de ningún murciélago hasta ahora, sin embargo sólo hemos analizado unos cuantos cientos de murciélagos en un país de 2.2 millones de kilómetros cuadrados”, dice Ian Lipkin, uno de los líderes del proyecto y avecindado en la Universidad de Columbia, en entrevista para la revista Nature del 24 de abril.

El equipo ha hecho pruebas también en camellos, cabras, borregos y gatos, ya que podrían actuar como huéspedes intermediarios, adquiriendo el virus de murciélagos para después infectar a las personas.

Este tipo de estudio permite identificar qué especies animales portan el virus, pero no dará información sobre por qué surgió justo ahora. La razón más común por la que ciertos virus infectan naturalmente algunos vertebrados y luego hacen el salto para infectar personas (algo conocido como zoonosis), es que en ciertas zonas el ganado está cada vez más en contacto  con la fauna silvestre.

“Identificar las especies que portan el MERS-CoV no sólo es un ejercicio académico”, dice Kevin J. Olival, miembro de la EcoHealth Alliance, en la misma entrevista a Nature, “es una manera de actualizar las medidas de salud; es tratar de detener las enfermedades zoonóticas antes de que surjan en humanos.”

 


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