Las Enfermedades Gastrointestinales en México

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la diarrea como "la deposición de tres o más veces al día de heces sueltas o l¡quidas. La diarrea es un síntoma de las infecciones gastrointestinales ocasionadas por muy diversos enteropatógenos virales, bacterianos y par sitos, los cuales se encuentran y se transmiten por agua con contaminación fecal, por alimentos contaminados, o bien de una persona a otra como resultado de una mala higiene".

TIPOS DE DIARREA

Hay tres tipos clínicos de enfermedades diarréicas:

  • la diarrea acuosa aguda, que dura varias horas o d¡as, y comprende el cólera;
  • la diarrea aguda con sangre, también llamada diarrea disentérica o disentería; y
  • la diarrea persistente, que dura 14 días o más.
  • De acuerdo a la etiología, las enfermedades diarréicas se tipifican en:

    • Bacterianas: Campylobacter jejuni, Cryptosporidium sp, Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC), Escherichia coli enteroinvasiva (EIEC), Escherichia coli enteropatógena (ECEP), Escherichia coli hemorragica (EHEC), Salmonellae sp, Shigellae sp, Vibrio cholerae, Yersinia enterocol¡tica.
    • Virales: Adenovirus entéricos, Astrovirus, Calcivirus, Rotavirus, Virus Norwalk.
    • Parasitarias: Entamoeba histolytica y Giardia lamblia

    FORMAS DE CONTAGIO Y CAUSAS

    Infección: La diarrea es un s¡ntoma de infecciones ocasionadas por organismos infecciosos, la mayoría de los cuales se transmiten por agua con contaminación fecal. La infección es más común cuando hay escasez de agua limpia para beber, cocinar y lavar. Las dos causas más comunes de enfermedades diarréicas en países en desarrollo son los rotavirus y Escherichia coli. Malnutrición: Los niños que mueren por diarrea suelen padecer malnutrición subyacente, lo que les hace más vulnerables a las enfermedades diarréicas. A su vez, cada episodio de diarrea empeora su estado nutricional. La diarrea es la segunda mayor causa de malnutrición en niños menores de cinco años, sólo después de la falta de acceso a los alimentos. Fuente de agua: El agua contaminada con heces humanas procedentes, por ejemplo, de aguas residuales, fosas sépticas o letrinas, es particularmente peligrosa. Las heces de animales también contienen microorganismos capaces de ocasionar enfermedades diarreicas, por lo que es muy importante evitar que se dispersen. Otras causas: Las enfermedades diarréicas pueden también transmitirse de persona a persona, en particular en condiciones de higiene personal deficiente. Los alimentos elaborados o almacenados en condiciones antihigiénicas son otra causa principal de diarrea. Éstos pueden contaminarse por el agua de riego, y también pueden ocasionar enfermedades diarreicas el pescado y marisco de aguas contaminadas.

    PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO

    Entre las medidas clave para prevenir las enfermedades diarreicas cabe citar las siguientes:

      El acceso a agua potable apta para consumo humano.
    • Sistemas de drenaje adecuados.
    • Lavado de manos con jabón antes de comer y después de ir al baño.
    • Lactancia exclusivamente materna durante los primeros seis meses de vida.
    • Higiene personal y alimentaria correctas (lavarse las manos antes de preparar alimentos).
    • La educación sobre salud y sobre los modos de transmisión de las infecciones.
    • La vacunación contra rotavirus.

    Entre las medidas clave para tratar las enfermedades diarreicas cabe citar las siguientes:

    • Rehidratación: con solución salina de rehidrataci¢n oral (SRO). Las SRO son una mezcla de agua, sal y azúcar. Cada tratamiento cuesta unos pocos centavos. Las SRO se absorben en el intestino delgado y reponen el agua y los electrolitos perdidos en las heces.
    • Complementos de zinc: los complementos de zinc reducen un 25% la duración de los episodios de diarrea y se asocian con una reducción del 30% del volumen de las heces.
    • Rehidratación con fluidos intravenosos en caso de deshidrataci¢n severa o estado de choque.
    • Alimentos ricos en nutrientes: el c¡rculo vicioso de la malnutrición y las enfermedades diarreicas puede romperse continuando la administración de alimentos nutritivos "incluida la leche materna" durante los episodios de diarrea, y proporcionando una alimentación nutritiva "incluida la alimentación exclusiva con leche materna durante los seis primeros meses de vida" a los niños cuando están sanos.
    • Consulta a un agente de salud, en particular para el tratamiento de la diarrea persistente o cuando hay sangre en las heces o signos de deshidratación.

    LAS ENFERMEDADES DIARREICAS: PANORAMA GLOBAL.

    Las enfermedades diarreicas en México ocupan uno de los primeros lugares como causa de morbilidad en población menor de cinco años de edad, generando el 20% de la demanda de consulta en los servicios de salud y el 10% de las hospitalizaciones pediátricas.

    Este grupo de edad presenta entre 2 y 4 episodios diarreicos al año. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada a¤o se producen unos dos mil millones de casos de diarrea en todo el mundo. Las enfermedades diarreicas son una causa principal de morbilidad, mortalidad y un factor importante de desnutrición en la niñez; y por lo general son consecuencia de la exposición a alimentos o agua contaminados.

    En todo el mundo, alrededor de mil millones de personas carecen de acceso a fuentes de agua mejoradas y unos 2 500 millones no tienen acceso a instalaciones básicas de saneamiento. La diarrea causada por agentes virales y bacterianos es frecuente en pa¡ses en desarrollo.

    En estas regiones los niños menores de tres años padecen en promedio 3.3 episodios de diarrea al año; pero en algunas  reas el promedio sobrepasa los 9 episodios al a¤o. La morbilidad con diarrea en estos niños representa cerca de un 15% de sus d¡as. Cerca de un 80% de las muertes por diarrea ocurren en los menores de 2 años y del total de todas defunciones, el 18% se relacionan con la diarrea. La primera causa de muerte por diarrea es la deshidratación, la cual sucede por la pérdida de líquido y electrolitos en las heces.

    Fuentes:
    Organización Mundial de la Salud. (http://www.who.int/es/)
    Secretaría de Salud (http://portal.salud.gob.mx/)


    Sobre la Influenza

    La influenza es una enfermedad contagiosa del aparato respiratorio causada por los virus de la influenza, que pueden ocasionar cuadros de distintos grados de gravedad, desde un malestar leve hasta una dolencia grave y, en casos extremos, la muerte. La mayor parte de los enfermos de influenza tardan entre 3 y 7 días en recuperarse y presentan alguno o varios de los siguientes síntomas:

    • Fiebre (mayor a 39°)
    • Dolor de cabeza
    • Dolor muscular intenso
    • Cansancio, debilidad
    • Tos seca
    • Ardor y/o dolor de garganta o dolor al tragar
    • Congestión o escurrimiento nasal
    • Vómito
    • Náusea
    • Diarrea

    Hay otros microorganismos que causan enfermedades del aparato respiratorio parecidas a la influenza, por lo que se llega a hablar de enfermedades tipo influenza.

    Contagio

    Una persona enferma puede contagiar a quienes se encuentran a una distancia de hasta dos metros de ellos cuando estornuda, pero también si tose o habla con ellos. Se cree que los virus de influenza viajan por el aire en gotas minúsculas, y que la infección ocurre cuando éstas llegan a la boca o nariz de quienes están cerca -incluso pueden ser inhaladas hasta los pulmones.

    El contagio también puede ocurrir cuando alguien sano toca superficies donde se encuentra el virus y se lleva luego la mano a la cara. Es por ello que una medida preventiva importante es el lavado frecuente de manos con agua y jabón, o bien con alcohol-gel. También se recomienda no compartir sábanas, cubiertos o platos con quien está enfermo de influenza sin antes lavarlos cuidadosamente.

    Un dato interesante es que la influenza puede contagiarse desde un día antes de que se empiecen a mostrar síntomas y típicamente hasta siete días después de su aparición. Los síntomas suelen comenzar entre uno y cuatro días después de que el virus entra al cuerpo, pero hay personas que no muestran síntomas aunque tengan el virus y lo transmiten a otros sin saberlo. También hay quienes permancen infecciosos por más de siete días.

    Los virus de influenza

    Hay tres grandes grupos de virus de influenza, los tipos A, B y C. Los dos primeros circulan en la población humana de forma rutinaria a lo largo del año y son los responsables de las epidemias estacionales de influenza que se presentan cada año. La influenza tipo C ocasiona enfermedades muy leves y hasta donde se sabe no da lugar a epidemias.

    Los virus tipo B, aunque sí ocasionan epidemias, no han llevado a pandemias. Tal vez esto último se deba a que la influenza tipo B infecta sólo dos especies de animales (focas y humanos), mientras que los tipo A pueden infectar a una variedad mucho mayor de especies (incluyendo aves, cerdos, caballos, entre otros). Esta menor variedad de hospederos del tipo B posiblemente limita la aparición de cepas nuevas y su diversidad al ofrecer menos posibilidades de recombinación.

    Los virus tipo A se clasifican en subtipos dependiendo de dos de las proteinas que tienen en su superficie, la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N). Hay dieciséis subtipos de hemaglutinina y nueve de neuraminidasa, que se nombran utilizando la inicial del nombre de la proteina seguida del número de subtipo. Así, la pandemia de 2009 fue causada por un virus tipo A cuyas proteinas superficiales eran la hemaglutinina subtipo 1 y la neuraminidase subtipo 1, esto es, el virus de influenza A-H1N1.

    Los virus tipo B y C no se clasifican en subtipos, aunque sí pueden distinguirse distintas cepas entre ellos. Ahora bien, cuando se observa bajo un microscopio electrónico a los virus tipo A y B, se encuentra que tienen apariencia similar. En contraste, los tipo C difieren de ambos.

    Otras causas de resfriados

    • Bacterias: Streptococcus pneumoniae, M. catarralis
    • Hongos: Aspergilus

    También la exposición a contaminantes atmosféricos y humo de tabaco puede irritar las vías respiratorias generando algunos de los síntomas que se observan en casos de influenza. Esta irritación, a su vez, facilita la colonización del tracto respiratorio por agentes patógenos como los que se enlistan arriba.

    Grupos de riesgo

    Las estadísticas muestran que algunos grupos personas están en mayor riesgo de presentar síntomas severos. Entre estos se encuentran los adultos mayores, bebés y personas con ciertas precondiciones de salud.

    Las precondiciones de salud que se asocian con un mayor riesgo de presentar cuadros graves como resultado de una infección de influenza son enfermedades crónico-degenerativas pulmonares, cardiacas y renales, así como diabetes. Las complicaciones típicas, cuando ocurren, son pneumonía, el agravamiento de cuadros bronquíticos y/o asmáticos, sinusitis y otitis media.

    El cambio en los virus de influenza

    Al entrar los virus al cuerpo de una persona sana, comienzan a multiplicarse. Sin embargo, los procesos que les permiten reproducirse dan lugar a algunos virus que difieren de sus antecesores. Hay dos mecanismos principales de cambio en los virus de influenza, que se conocen uno como deriva antigénica y otro como desplazamiento antigénico. La deriva genera cambios pequeños continuamente, y éstos se van acumulando con el tiempo.

    El desplazamiento antigénico, en cambio, es un cambio abrupto y grande que ocurre en los virus de influenza tipo A. Típicamente da lugar a un subtipo novedoso o a proteinas de superficie (hemaglutinina y/o neuraminidasa) nuevas.

    http://www.virology.ws/2009/09/22/the-a-b-and-c-of-influenza-virus/
    http://www.cenavece.salud.gob.mx/emergencias/interior/flu-estacional.htm
    http://www.cdc.gov/flu/about/viruses/change.htm


    La influenza pandémica del siglo XX todavía bajo escrutinio

    Historia de la epidemiología global de influenza

    Contrario a lo que se cree, la mortalidad provocada en nuestro país por la Influenza A H1N1 entre octubre y diciembre de 1918 (que corresponde a la segunda oleada en Estados Unidos y España, y fue mucho más dañina que la primera), ocasionó un promedio diario entre 100 y 150 muertes diarias reportado por la prensa, provocando así estragos mayores que los atribuidos a la Revolución Mexicana a lo largo de varios años de conflicto armado, cuya cifra de muertos ha sido exagerada.

    Las tres pandemias ocurridas durante el siglo XX fueron rápidas y mortales a nivel global: la mal llamada Influenza Española H1N1 en 1918-1919; la de H2N2 en 1957, y la causada por H3N2 en 1968.

    Aunque desde hace cuatro siglos se describen las epidemias y pandemias de enfermedades respiratorias con características sugestivas de influenza, su impacto universal y fulminante se relaciona con características modernas como el incremento de la población y la extensión y rapidez de los sistemas de transporte, que aceleraron la transmisión global del nuevo virus.

    Se cree que también los animales ocupan un papel importante en la generación y dispersión de las pandemias de influenza. Las enfermedades respiratorias de los caballos ocurrían junto con las humanas en los siglos XVIII y XIX; recientemente se ha propuesto que cerdos y aves están involucrados en la aparición y dispersión de cepas pandémicas de influenza.

    En un intento por determinar el origen de los virus pandémicos y con el fin de comprender su éxito patógeno, se han aplicado herramientas de epidemiología molecular para investigar los virus de influenza aviar H5N1 y H9N2 que infectaron recientemente (antes de 2000) a humanos en Hong Kong. Sólo virus de H1N1, H2N2 y H3N2 se han asociado con epidemias amplias en humanos.

    El éxito epidemiológico a largo plazo de los virus de influenza se debe principalmente a variación antigénica que se lleva a cabo en las dos glucoproteínas del virus, la hemaglutinina (HA) y la neuraminidasa (NA). La variación antigénica hace susceptible al individuo a nuevas presiones, a pesar de infección anterior de influenza o vacunación previa.

    La mortalidad asociada con la influenza es resultado no sólo de neumonía e influenza, sino de enfermedades crónicas cardiovasculares, respiratorias, etc. que se ven exacerbadas por dicho mal.

    En contraste con la mortalidad causada por epidemias estacionales de influenza, que es más alta en adultos mayores de 65 años, las pandemias típicamente conllevan un riesgo elevado de muerte entre jóvenes de 20 años.

    De forma análoga, contrasta al momento de ocurrencia estacional y pandémica de la influenza: estudios globales indican que en regiones templadas el pico mayor ocurre durante el invierno. En el hemisferio norte, de noviembre a marzo; en el hemisferio sur, entre abril y septiembre. En regiones tropicales puede ocurrir a lo largo de todo el año. La influenza pandémica, en cambio, puede presentarse en distintos momentos del año.

    Aun cuando la epidemiología de influenza se ha estudiado durante muchos años, ciertas características como su estacionalidad, el mecanismo preciso por la emergencia de nuevas variantes y los factores que influyen en la dispersión de la enfermedad todavía no se determinan con certeza. Se acepta que los virus de influenza son dispersados por pequeñas partículas de virus en secreciones que expelen las personas enfermas al toser, estornudar o hablar.

    Un patrón característico de la epidemia de influenza, cuando del brote de enfermedad ocurre en un sitio determinado (comunidad, ciudad o país), es que inicia y alcanza un pico en dos o tres semanas, con una duración total entre cinco a 10 semanas, y que ataca con mayor frecuencia a niños en edad escolar, que a su vez son vehículos de infección familiar.

    1918-1919: Influenza Española H1N1

    Sigue siendo motivo de controversia la procedencia del virus que causó la pandemia de 1918-1919 y que luego de arrasar con la población, desapareció tan rápido como llegó.

    Para algunos historiadores, el virus se originó en China; otros lo sitúan en los campos militares del medio oeste de Estados Unidos. Subsecuentes epidemias de influenza aparecieron simultáneamente en América del Norte, Europa y áfrica, en agosto de 1918. Se reportó un 40% de niños en edad escolar enfermos en el otoño en EU.

    La pandemia de influenza A H1N1 fue particularmente severa por razones desconocidas. Causó más muertes, particularmente entre adultos jóvenes, que las dos subsecuentes pandemias de este siglo.

    La pandemia de influenza de 1918-1919, que acabó con numerosas vidas en todo el mundo (se piensa que provocó entre 40 y 50 millones de muertes), despertó mucho interés entre médicos y científicos por asociarse con características clínicas únicas.

    1957-1958: Influenza Asiática A H2N2

    Inició en febrero en el sur de China. El virus causante fue aislado en Japón en mayo de 1957 y el pico de la pandemia ocurrió en octubre. El mayor ataque de la enfermedad, superior al 50%, ocurrió en niños y jóvenes entre cinco y 19 años.

    La llamada influenza asiática fue causada por un virus H2N2, que sustituyó repentinamente al virus H1N1, y mató alrededor de 100 mil personas. Grandes cambios en la naturaleza antigénica del virus tipo A pueden provocar una epidemia de influenza e incluso convertirse en una pandemia global cuando aparece un nuevo subtipo o híbrido.

    1968: Hong Kong Influenza A H3N2

    Los virus de esta enfermedad se aislaron en Hong Kong en julio de 1968. La dispersión amplia de la enfermedad ocurrió en Estados Unidos durante el invierno de 1968-1969, pero en otros países apareció hasta el invierno de 1969-1970. Las mayores tasas de enfermedad (40%) ocurrieron entre niños de 10 a 14 años.

    La llamada influenza de Hong–Kong contenía un cambio a H3N2 y sustituyó con rapidez al virus H2N2 que circuló entre 1957 y 1968, y provocó la muerte de más de 700 mil personas.

    Aun cuando no se consideró como una verdadera pandemia la re-emergencia de la influenza H1N1 en 1977, ha tenido un efecto significativo en la epidemiología de la influenza de años recientes. Los primeros casos registrados en China pasaron a otras partes de Asia y llegaron a Rusia en noviembre de 1977. Después, se dispersaron a Europa, Norte América y el Hemisferio Sur. Aunque se detectó en el 50% de niños en edad escolar, la enfermedad atacó casi exclusivamente a jóvenes menores a 20 años de edad porque personas más viejas tenían anticuerpos de sus exposiciones previas a virus casi idénticos.

    Origen de las cepas pandémicas del siglo veinte

    Durante las pasadas dos décadas se tenían conceptos falsos sobre la enfermedad. Se creía que la pandemia de influenza ocurría entre intervalos de 10 a 14 años, pero ha ocurrido por 30 años desde que apareció H3N2.

    Además, la reclasificación de los virus de influenza A indican que los virus H1N1 circularon desde, al menos, 1918 hasta 1957. Ahora es claro ahora que la pandemia de influenza ocurre a intervalos no predecibles.

    También se creía que la circulación concurrente de dos diferentes subtipos de influenza A no llegaban a coincidir. Sin embargo, los virus H1N1 y H3N2 han circulado juntos desde 1977.

    Finalmente, se pensaba que la especificidad del receptor era una barrera contra la infección humana por la influenza aviar ya que los virus difieren en esta propiedad en contraparte humana. Esta creencia ha sido modificada por la reciente infección humana documentada por los virus H5N1 y H9N2 en Hong Kong.

    Una de las muchas interrogantes sobre la influenza que todavía tenemos es desconocer si los virus de influenza migran entre los hemisferios norte y sur para convertirse en epidemia en las respectivas zonas templadas durante la estación fría, o si son perpetuados y sembrados entre la población durante los meses de verano.